Cómo quitar el mal aliento: lo que sí funciona (y lo que no)

Si llegaste hasta acá, probablemente ya probaste de todo: pasta, enjuague, chicle, mentas. Y el mal aliento vuelve. La buena noticia es que en la gran mayoría de los casos tiene una causa simple y se puede controlar. Te explicamos qué funciona de verdad y qué solo lo tapa un rato.

De dónde sale el mal aliento

En la mayoría de las personas, el mal olor nace en la boca. Bacterias que viven sobre todo en la parte de atrás de la lengua descomponen restos de comida y células, y en ese proceso liberan compuestos sulfurados volátiles: gases con olor a huevo o azufre. Por eso el aliento empeora en la mañana, cuando la boca estuvo seca y quieta toda la noche.

Algunas comidas, como el ajo y la cebolla, suman otro factor: sus compuestos pasan a la sangre y salen por los pulmones al respirar, así que el olor puede durar horas aunque te laves los dientes.

8 hábitos que sí funcionan

  1. Limpia tu lengua todos los días. Con un limpiador lingual o el cepillo, de atrás hacia adelante. Es donde se acumula la mayor parte de las bacterias que generan olor.
  2. Cepíllate dos veces al día y usa hilo dental. Los restos entre los dientes son alimento para las bacterias.
  3. Toma agua durante el día. La saliva limpia la boca de forma natural. Boca seca es igual a peor aliento.
  4. No te saltes comidas. El ayuno prolongado también produce un olor característico.
  5. Ojo con el café y el alcohol. Ambos secan la boca. Si los tomas, acompáñalos con agua.
  6. Prefiere productos sin alcohol. Los enjuagues con alcohol pueden resecar la boca y, cuando se pasa el efecto, el olor vuelve.
  7. Equilibra las bacterias de tu boca. Los probióticos orales como el Streptococcus salivarius K12 buscan que las bacterias buenas ocupen el lugar de las que producen mal olor.
  8. Ve al dentista una o dos veces al año. Problemas de encías o caries también generan mal aliento y solo un profesional los trata.

Lo que solo tapa el olor

  • Mentas y chicles: perfuman unos minutos, pero no cambian lo que pasa en tu lengua. Además, muchas traen azúcar, que alimenta a las bacterias.
  • Enjuagues con alcohol: dan sensación de frescura inmediata, pero pueden resecar la boca.
  • Perfume o colonia cerca de la boca: no sirve y puede irritar.

Un aliado para el resto del día

Los hábitos son la base. Para los momentos en que no puedes lavarte los dientes (después de almorzar, antes de una reunión o de una cita), un spray como BESSO te ayuda: combina probióticos K12 y M18 con aceites esenciales, sin alcohol ni azúcar. Un disparo en la lengua y listo.

¿Cuándo consultar?

Si tu mal aliento es persistente aunque mantengas una buena higiene, consulta a tu dentista o médico. A veces tiene otras causas, como problemas de encías, sinusitis, amigdalitis, reflujo u otras condiciones que necesitan tratamiento.

Este artículo es informativo y no reemplaza la opinión de un profesional de la salud.

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